Contador de visitas

sábado, 25 de enero de 2014

Realidades propias y resacas.

No soporto tener frío y a los cinco minutos tener calor. O lo uno o lo otro. Los dolores de garganta a medianoche son el resultado de ese vaivén de temperaturas.

Pero hoy, a finales de enero y a las cuatro de la madrugada, me siento... ¿estable?. Quizá mañana me arrepienta, pero ahora voy a engancharme a esto. 

Voy a quedarme en cama, en tirantes y con el pelo recogido en un desastroso moño; porque el café, el edredón y esta bola de pelo anaranjada que ronronea como el motor de un Impala del 67 me mantienen a salvo del frío, a salvo de la realidad.

Voy a dejar que este momento se congele en el tiempo y seguiré quejándome mentalmente cada vez que las  gafas me resbalen por la nariz, es una sensación divertida; porque cuando los cristales graduados desaparecen y vuelvo a colocarlos para enfocar estas letras mis ojos tardan en acostumbrarse al cambio, lo suficiente como para hacer que sienta un pequeño y fugaz mareo como en esas noches en las que mi única compañía eran las teclas del ordenador y un vaso que todavía olía a Whiskey.

No voy a pensar en nada y pensaré en todo a la vez. Voy a ignorar a ese insolente pájaro que habla consigo mismo a las cuatro de la mañana, y al mismo tiempo voy a dejarme llevar por ese sonido tan impropio de un ave diurna. Voy a mirar a este pequeño felino dormir y de repente le haré cosquillas hasta que me enganche un dedo con sus mini colmillos.

Y repetiré este momento hasta que me canse de la rutina de sentirme así.


Estúpida rutina, arruinas hasta los mejores momentos. 

Pero lo peor, y al mismo tiempo lo mejor de todo es que:


1 comentario:

  1. No hay mejor rutina que mezclar pequeños placeres con el mejor placer: teclas.
    Sorprendente todo lo que se nos queda entre nuestras propias líneas, que nadie es capaz de leer.
    Gracias por compartir tu rutina y por pasarte por mi blog.
    A carreras con la tormenta, voy ganando en http://albordedetucama.blogspot.com.es/
    M.

    ResponderEliminar