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lunes, 11 de noviembre de 2013

Versos, esquinas y rutinas.

Dicen que la noche es de los poetas, las putas y de los que mueren de amor.

Y siempre hay una esquina para cada uno de ellos. Una tranquila en la que crear música con palabras, una fría en la que llenarse la cartera de dinero, y una oscura y silenciosa en la que llorar.

No sé qué nos empuja a perseguir nuestros objetivos, pero me doy cuenta de que todos nos hacen pasar por la monotonía y la rutina. Es como una prueba, como un examen que sólo se aprueba cuando te das cuenta de que tu propio sueño te acaba de conducir por la carretera incorrecta y te mantiene en ella, dando rodeos, conduciendo siempre por el mismo camino, y siempre con el depósito lleno para que no puedas hacer una parada inesperada a repostar. Como si fuera una carretera eterna.

Párate a pensarlo. Ese poeta se pasará mil noches componiendo versos. Si su objetivo es escribir un libro tendrá que protagonizar esa rutina de noches en vela ante un escritorio, siempre igual. Esa puta seguirá apoyada en su esquina esperando al próximo cliente; y si su sueño es pagar una casa o el sustento de sus hijos tendrá que seguir follando noche tras noche, perdida entre falsos orgasmos y sucios billetes. Y ese que se muere de amor no es más distinto que los demás, también pasará por la rutina de días vacíos y noches demasiado silenciosas hasta que consiga convivir con el recuerdo de su otra mitad y del dolor que le provocó.

En el fondo no hay forma alguna de romper la rutina, todo lo que nos rodea se convierte en ella. Si cambiamos una, entraremos en otra.

Puede que no haya forma de escapar de ella, pero cada rutina tiene sus pequeñas paradas, sus pequeñas gasolineras. Y siempre existe la posibilidad de parar cinco minutos, aunque sea a lavar el coche o a por una botella de agua.


1 comentario:

  1. No sabia que decian eso de la noche pero me ha encantado la frase !!!!!

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